
El hilo ha comenzado a romperse por lo más delgado. El esperado escándalo no involucró ni a mandatarios ni a funcionarios de los sexenios del pasado, en los que el fundador del Cártel de Sinaloa, Ismael El Mayo Zambada, ejerció su poder. El escándalo comenzó aquí y ahora y el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, es el primer damnificado tras la captura o la entrega de El Mayo.











