
La presidenta del Instituto Nacional Electoral presenta su renuncia hoy a la Cámara de Diputados. Confirma su salida tras sumarse evidencias de ligas con proveedores; pide que éstas se indaguen y corroboren; se va “tras profunda reflexión” y “con serenidad y dignidad”, dice, mientras emergen más pruebas en su contra. Apenas el sábado había reiterado que no abandonaría el cargo y culpaba a los partidos de montarle el caso "para ganar las elecciones".










































