
Estrictamente Personal. La caja china y la impunidad
El régimen está en una carrera para producir escándalos que no los afecten y que ayuden para dejar a buen resguardo a sus personajes más conspicuos manchados por la corrupción.


Claudia Sheinbaum se sabe popular y se sabe poderosa. En estos siete meses ha aprendido que puede negar cualquier denuncia periodística y salirse con la suya.
Opinión20 de mayo de 2025 Salvador Camarena
Como sigue siendo tema eso de tratar de inteligir cómo es que la presidenta mantiene la popularidad de la que goza (digamos promedio de 80 puntos en las encuestas), recordemos algunas razones medio obvias, y otras no tanto, pero que parecen invisibilizadas.
La presidenta Sheinbaum es popular primero porque ha logrado extender eso llamado “luna de miel”. Es decir, no ha visto fracturarse el bono de buena voluntad con el que llega casi todo gobernante pasada una elección.
Ello en parte se debe a que, en efecto, la gente en términos generales (y mayoritarios) quería continuidad: que siguieran los programas sociales (y si además aumentan, qué mejor), que se mantuviera el discurso nacionalista (y si encima tal narrativa se enarbola frente a una amenaza creíble –en este caso Trump– y ella no luce mal en el trance, doblemente efectivo), y que, en palabras llanas, continuara desde el gobierno el ánimo vengativo en contra de los “del pasado”.
Si el presidente López Obrador no sólo supo destapar a quien podría ganar por mucho la elección (con la ayudota extralegal que él le dio con recursos oficiales, claro está), sino que se retiró a su rancho con buena aprobación a pesar del desastre del manejo de la pandemia, de la terrible política energética, del desabasto médico, del crecimiento (decrecimiento habría que decir) económico y de la violencia, ergo, ¿qué tan raro es que la presidenta tenga los mismos problemas y la misma aprobación?
Esa supuesta disonancia entre el desempeño y la popularidad podría deberse, también, a otros factores. En particular, tres: el primero es el neocorporativismo, el segundo es la prensa, y el tercero es la iniciativa privada.
La presidenta Sheinbaum es popular también porque ha logrado, a pesar de lo que dice ella misma en la primera carta de Claudia a los morenos, seguir la ruta iniciada por Andrés Manuel al buscar un partido hegemónico al que se sumen, por ejemplo, los sindicatos.
No es una crítica, es un intento de explicación: hoy los sindicatos, esos, los que siempre hemos tenido, los que son como son, y alguno que otro advenedizo, pero igual de sui generis en su democracia interna como los charros de antes, esos están con el régimen. Punto.
En estos días en que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación hace algo de ruido en las calles, resulta más atronador el aplauso de los petroleros, los maestros, los de la CATEM y, no se diga, los sindicatos del gobierno. Quieren a la presidenta y viceversa.
Salto al tercer elemento, la IP. Leí este fin de semana una frase de Luis Rubio que me parece insuperable: “los políticos del sector privado”. Gran concepto para entender que los ganaderos de Coahuila o los de Campeche están que truenan con el gobierno federal por el gusano barrenador mientras Paco Cervantes puras cosas bellas dice de la administración. Claro, los dichos de aquellos van a páginas interiores, las fotos de Paco y “los políticos del sector privado” van a primera plana. Mucha selfies de la vida en rosa en Polanco y anexas.
Finalmente, los medios. Claudia se sabe popular y se sabe poderosa. En estos siete meses ha aprendido que puede negar cualquier denuncia periodística y salirse con la suya. Como ayer, cuando le preguntaron sobre publicaciones que dejan mal parado al ministro Zaldívar y ella dijo él ya aclaró.
Un, una gobernante sabe que la prensa no tiene manera de hacer vinculantes sus denuncias. El periodismo aporta información, y si un gobierno tiene verdadero compromiso con la rendición de cuentas retoma, así sea a regañadientes, una denuncia periodística.
Pero si la persona en el poder es consciente de que tiene medios públicos a su servicio, medios privados obsequiosos, y la capacidad de imponer en redes una conversación, así sea con bots o paleros, entonces ese político, que entiende que las denuncias pueden dañar su reputación y la de su gobierno, niega la realidad.
Sólo que al negar esa realidad que aparece cada día en espacios periodísticos también niega la posibilidad de que el gobierno se autocontenga, que corrija donde es debido, que expulse a quien hace daño, que castigue a los abusivos, que, en pocas palabras, escuche algo más que su propia propaganda, esa que tan exitosamente dice que todo está requetebién cuando las alertas con información contraria suenan, así sea quedito y de forma impopular, por doquier.
La presidenta es popular porque empresarios metidos a políticos y los sindicatos deseosos de ubre gubernamental renunciaron a criticar, porque entendió bien que hay demanda de programas sociales, y porque tiene, básicamente, control de la prensa y las redes. ¡Ah! Y porque la oposición sigue sin aparecer. Dónde está el misterio de la popularidad.

El régimen está en una carrera para producir escándalos que no los afecten y que ayuden para dejar a buen resguardo a sus personajes más conspicuos manchados por la corrupción.

Morena pretende seguir jugando con los mexicanos, ocultando lo que sabía López Obrador y conoce Sheinbaum: que los más corruptos son de casa.

El mundo cambió, y el PAN tuvo que verse al espejo. No por voluntad propia, sino por la presión simultánea de la sociedad. Se derrumbó una parte de su muralla fundamentalista, de origen religioso, y dio paso al matrimonio igualitario con el voto liberador de algunos de sus legisladores que en un acto valiente se sumaron a la oposición.

Claudia Sheinbaum llega al encuentro con el peso de una transición aún frágil y la necesidad de estabilizar una relación bilateral que se ha vuelto la columna vertebral del gobierno mexicano.

México está desprotegido frente a la amenaza político-criminal que preocupa a los equipos de seguridad de Estados Unidos de cara al Mundial de 2026.





La Fiscalía General de la República (FGR) corrigió ayer que la investigación iniciada por la explosión de un automóvil en Coahuayana, Michoacán, es por el delito delincuencia organizada, no por terrorismo. Fuentes federales informaron que tras el hecho, el caso fue atraído de inmediato por la Fiscalía Especial en Investigación de Terrorismo, Acopio y Trafico de Armas, adscrita a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (Femdo), lo que generó confusión en la redacción del comunicado oficial publicado el sábado anterior.

Cada senador de los 67 morenistas recibió en sus oficinas 260 ejemplares. Cada ejemplar tiene un costo de 329 pesos en la tienda de Amazon, pero en versión electrónica, que suele ser mucho más barata. En la tienda de Sanborns (propiedad de Carlos Slim) el libro en edición impresa se compra por 448 pesos. Es decir, el senador habría gastado 7 millones 616 mil pesos, a costo Sanborns, por los libros de AMLO. Anteriormente, para el 14 de febrero Día del Amor, ya se habían regalado chocolates de la empresa de los hijos del expresidente tabasqueño, "Chocolates Rocío".

La presidenta municipal, Lorena Alfaro García, destacó la importancia de este programa en Irapuato, que actualmente es el municipio con mayor participación en el estado. Por ello, reconoció y felicitó a las más de mil personas graduadas de colonias como Jardines de la Hacienda, Las Plazas, Primaveral, Agrarista, Palma de Mallorca, Alameda, El Guayabo, El Zapote, Rafael Galván, San Juan Bosco, Josefa Ortiz de Domínguez, Luis Alonso González, La Pradera, Nogalia, Santa Julia y Colón.

Lanza DIF Estatal campaña con el Doctor Pontesano, Nutri Nova, Mente Serena y Ritmo Relámpago, quienes llegan para mostrar cómo vencer a Lord Chatarra y a los malos hábitos con poderes saludables. La campaña invita a niñas, niños y adolescentes a descubrir sus propios “superpoderes” para cuidarse, alimentarse mejor y fortalecer su salud física y emocional.

Al ritmo de canciones alusivas a la temporada navideña, con acrobacias y coreografías muy animadas, el contingente compuesto por los carros temáticos: “Cuento”, “Crucero”, “Tren”, “Piñata”, Teatro”, “Snow Gloves”, “Aurora”, y “Trineo”, recorrió el bulevar Euquerio Guerrero, en la zona sur de la capital.