
Preparados DIF Estatal y municipios ante posibles contingencias por temporada de lluvias
fenómenos naturales. La estrategia opera en los 46 municipios de Guanajuato mediante la participación
comunitaria y la coordinación interinstitucional.



Guanajuato ha acumulado más de 300 casos de gusano barrenador, principalmente en ganado bovino, aunque la plaga también ha sido detectada en perros en situación de calle y en dos ejemplares de fauna silvestre alojados en el Zoológico de León, informó Marisol Suárez Correa, titular de la Secretaría del Campo.
La funcionaria estatal señaló que la entidad se encuentra en el lugar 14 nacional por número de casos, lejos de estados del sur del país como Chiapas, donde se han registrado varios miles de animales afectados.
Aunque las cifras muestran que la mosca responsable de la plaga logró avanzar hasta territorio guanajuatense, Suárez Correa sostuvo que la situación se mantiene bajo control debido a la capacitación impartida a ganaderos, médicos veterinarios y personal relacionado con la movilización de animales.
El registro disponible hasta mediados de junio ubicaba en 321 los casos acumulados en Guanajuato, de los cuales 77 permanecían activos. Del total, 221 correspondían a bovinos, 45 a perros y 22 a caballos, además de infecciones en cerdos y otras especies.
Los principales focos se localizan en Xichú y San Luis de la Paz, municipios del noreste del estado que mantienen intercambio y movilización de ganado con regiones vecinas de San Luis Potosí y Querétaro.
De acuerdo con la secretaria del Campo, una parte del ganado que llega a esa zona procede de Veracruz y de otros estados donde existe una mayor presencia de la plaga. A ello se suma la capacidad de desplazamiento de la mosca, que puede recorrer decenas de kilómetros y encontrar animales con heridas expuestas para depositar sus huevos.
Heridas abiertas, la principal puerta de entrada
El llamado gusano barrenador no es propiamente un gusano, sino la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax. La hembra deposita cientos de huevos en heridas abiertas de animales de sangre caliente y, cuando las larvas nacen, se introducen en el tejido vivo y se alimentan de él.
Por ello, la revisión constante del ganado y la atención inmediata de heridas, cortaduras, lesiones producidas durante el manejo de los animales o incluso picaduras resultan esenciales para frenar su reproducción.
“La capacitación de los ganaderos ha sido clave para detectar a tiempo el gusano barrenador”, destacó Suárez Correa al explicar que los productores han aprendido a reconocer las lesiones, limpiar las heridas y notificar los casos a las autoridades sanitarias.
La funcionaria aclaró que la infestación no se transmite directamente de un animal a otro, como sucede con algunas enfermedades contagiosas. El ciclo comienza cuando la mosca encuentra una herida y deposita ahí sus huevos.
Tampoco se prevé una mortandad generalizada comparable con los daños provocados históricamente por enfermedades como la tuberculosis o la brucelosis bovina, aunque la falta de atención sí puede ocasionar lesiones graves, infecciones secundarias e incluso la muerte del animal.
“El tratamiento que aplica Senasica permite que en 15 días el ganado esté libre de la plaga, sin afectar la producción de leche ni la venta de los animales”, explicó la titular de la Secretaría del Campo.
Perros callejeros, entre los animales más vulnerables
La presencia del gusano barrenador no se limita a las unidades ganaderas. Guanajuato ha documentado alrededor de 45 casos en perros, principalmente animales en situación de calle.
Muchos presentan heridas provocadas por atropellamientos, peleas, enfermedades de la piel o falta de atención veterinaria, lesiones que atraen a la mosca y facilitan la colocación de huevos.
Ante este panorama, la Secretaría del Campo mantiene comunicación con centros de control y atención animal, anteriormente conocidos como centros antirrábicos, para identificar casos sospechosos, brindar tratamiento y evitar la dispersión del parásito.
Las autoridades recomendaron que cualquier herida en perros, gatos, caballos o animales de granja sea limpiada, cubierta y revisada por un médico veterinario, especialmente cuando se observe movimiento de larvas, sangrado, mal olor o una lesión que aumente rápidamente de tamaño.
La plaga alcanzó al Zoológico de León
El avance del gusano barrenador quedó evidenciado también en el Zoológico de León, donde durante junio fueron confirmados dos casos: uno en un ciervo wapiti y otro en un yak.
El primer caso fue detectado después de que personal veterinario observó una lesión en la región mandibular del wapiti. Durante la revisión se encontró una miasis o acumulación de larvas, por lo que el ejemplar fue aislado, atendido y sometido a tratamiento.
Días después, un yak presentó sangrado cerca de una oreja. Debido al abundante pelaje del animal, la herida no había sido visible inicialmente; al rasurar y revisar la zona, los veterinarios encontraron también una gusanera.
Las muestras fueron enviadas al Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, que confirmó la presencia del parásito. Ambos animales recibieron medicamentos y fueron reportados fuera de peligro.
Como medida preventiva, el zoológico inició la desparasitación de ejemplares susceptibles y un programa de fumigación en albergues, especialmente en las áreas donde permanecen mamíferos y aves. La institución descartó cerrar sus instalaciones al público.
La presencia de la plaga en el parque obligó también a reforzar el monitoreo de la fauna silvestre mediante la coordinación entre el Centro de Operaciones de Emergencias Sanitarias, autoridades ambientales, médicos veterinarios y personal del zoológico.
Vigilancia permanente, sin minimizar el problema
Desde abril de 2025, cuando Guanajuato todavía no registraba casos, el gobierno estatal había reforzado la vigilancia en carreteras, rastros, centros de compraventa y rutas pecuarias. Para ello se dispuso de puntos de verificación interna, unidades itinerantes y espacios para atender animales con heridas sospechosas.
Sin embargo, la propagación nacional de la mosca y la constante movilización de ganado terminaron por llevar la plaga al estado.
Suárez Correa insistió en que la presencia del gusano barrenador no debe provocar alarma entre la población ni llevar a ocultar animales enfermos. La notificación inmediata permite aplicar el tratamiento, supervisar a los demás ejemplares de una unidad de producción y reducir la posibilidad de que nuevas moscas completen su ciclo reproductivo.
“Si bien no es una emergencia sanitaria, es un desafío que requiere atención constante”, concluyó la secretaria del Campo.
La principal recomendación para productores y propietarios de mascotas es revisar frecuentemente a sus animales, mantener limpias y protegidas las heridas y reportar cualquier caso sospechoso a Senasica o a las autoridades estatales de sanidad animal. La detección oportuna sigue siendo la herramienta más efectiva para contener una plaga que, aunque es tratable, puede causar daños severos cuando se le deja avanzar.









