
El alza de aranceles en automóviles y autopartes complica el panorama para la industria automotriz en México

El muro arancelario que México ha desplegado contra los países con los que no tiene tratado comercial supondrá un reto mayor para la industria automotriz del país. El Congreso mexicano aprobó esta semana un aumento del 20% a un 50% sobre los vehículos de países como China, India, Vietnam, Corea del Sur, entre otros. Además de un alza de entre un 15% a un 25% en las tarifas de más de 141 autopartes a partir del próximo año. El sector automotriz será, junto al de textil, vestido y acero, uno de los sectores que más impacto tendrá en los costes de sus importaciones. Los expertos aseguran que esta medida encarecerá los modelos de autos importados de estas naciones, presionará a las firmas que requieren autopartes y obligará a los fabricantes de Asia a replantear sus planes en México. El Gobierno de Claudia Sheinbaum ha esgrimido que la medida es necesaria para proteger a los productores locales y a los empleos del país, sin embargo, los especialistas también advierten un gesto a favor de la política proteccionista de Estados Unidos, el principal importador de autos mexicanos.
Este giro de timón ya ha levantado las alertas de China y Corea del Sur, dos de los países más afectados por el alza de aranceles. El gigante asiático ha solicitado a México “corregir” la imposición de lo que considera unas tarifas unilaterales y proteccionistas. Mientras que Corea del Sur solo se ha limitado a manifestar que evaluará las medidas del país latinoamericano para proceder. Tras estos reclamos, el secretario de Economía de México, Marcelo Ebrard, ha asegurado que continuarán en diálogo con estas naciones, sin embargo, ha explicado que no es una medida dirigida a un país, sino acciones para proteger a sectores en México. “No nos deja nada estar trayendo importados vehículos automotores, no nos deja nada, estás desmontando nuestra industria automotriz que son 1,3 millones de empleos en México que hay que proteger” declaró tras participar en un evento este jueves.
La Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA) ha respaldado el alza de aranceles del Gobierno de Claudia Sheinbaum, al calificarla como una “herramienta clave” para fortalecer a la producción nacional y evitar distorsiones de mercado mediante condiciones de competencia efectiva. El gremio que reúne a una treintena de armadoras en el país y al principal músculo de exportación a EE UU hizo hincapié en que buscarán acciones para fortalecer a la industria automotriz afincada en el país. En 2024, las exportaciones automotrices a EE UU sumaron más de 182.000 millones de dólares. Pese a este liderazgo, el Gobierno de Trump ha aplicado un arancel por debajo del 25%, proporcional al contenido estadounidense de cada unidad.
Para Guillermo Rosales, presidente de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA), será ineludible un alza de los costes en la industria, y en específico, de las armadoras chinas, debido a este incremento arancelario tanto en vehículos como en autopartes. “Los vehículos que no tienen producción en México deberán pagar un 50%; esto tendrá un impacto en el precio de automóviles, principalmente de marcas chinas. El impacto no será homogéneo, habrá que ver la capacidad de ajuste de cada fabricante”, indica. El titular de la AMDA confía en que la Secretaría de Economía apoyará con programas sectoriales a la industria, a fin de mejorar las condiciones de proveeduría extranjera de aquella proveeduría que no esté disponible en el mercado.
Aunque el Gobierno de México asegura que el alza de aranceles atiende a una necesidad global, los especialistas advierten que es un gesto a favor de la política proteccionista de Estados Unidos y de integración comercial en América del Norte, un asunto de relevancia a meses de que comience la revisión en la que se definirá la vigencia del TMEC. “Por donde le veamos, la industria automotriz resultará golpeada. Se van a encarecer los automóviles no solo de las armadoras chinas, sino también del resto de las armadoras que utilizan autopartes asiáticas. Los países que se van a tener que preocupar son China, Corea del Sur y la India, por el contrario, Japón, al tener un acuerdo comercial con México, puede resultar beneficiado”, indica Adolfo Laborde, experto en comercio internacional del CIDE.
Eric Ramírez, director de la consultora Urban Science, abunda en que del total de autos importados en lo que va del año, unas 887.000 unidades, un 54% provienen de los países con los que México no tiene acuerdo comercial, equivalente a poco más de 467.000 vehículos. “En el caso de las marcas chinas, el impacto final del incremento de arancel se convertirá en un 27% por la estructura de costos. Además, se puede absorber la mayoría del impacto entre la marca y los distribuidores, para solo incrementar los precios en 5% al cliente final”, avizora.
La ola de reacciones sobre este incremento de aranceles es un punto de muestra de la importancia del mercado automotriz mexicano para el mundo. Solo de enero a noviembre de este año, más de 271.000 vehículos comercializados en México provenían de China, lo que supone un 20% del mercado. Esta participación incluye tanto los autos de marcas chinas como los vehículos manufacturados en China de los grandes jugadores como General Motors, Renault, entre otros. De acuerdo con cifras oficiales, en 2024 los envíos de autos chinos a México sumaron más de 13.490 millones de dólares, solo por detrás de los 25.685 millones de dólares de EE UU. En tercer lugar se ubicó Alemania con 4.000 millones de dólares y en cuarto y quinto lugar India y Corea del Sur. Estos dos últimos países, al no contar con un acuerdo comercial con México, resentirá el incremento tarifario.
En las calles de México, es cada vez más frecuente ver los nombres de MG Motor, Changan, BYD o JAC en los autos. La comercialización de autos de China en México ha venido ganando terreno en los últimos años. En una década, el gigante asiático desplazó a Japón y se colocó en el segundo socio importador de vehículos para México al pasar de importaciones de vehículos por 2.000 millones de dólares en 2014 a más de 13.000 millones de dólares en 2024. En paralelo a la importación, armadoras como BYD adelantaron proyectos de manufactura desde México para atender el boyante mercado mexicano. Sin embargo, frente a la nueva política arancelaria global, estos planes están ahora en vilo.
México es el principal exportador de automóviles a EE UU. En 2024, el país latinoamericano envió 2,9 millones de vehículos terminados, con un valor de 78.500 millones de dólares. Al sumar autopartes y motores, las divisas ascienden a más de 182.000 millones de dólares, según las cifras del Departamento de Comercio estadounidense. Con esta nueva estructura de costos interna, México deberá reajustar su cadena de proveeduría y replantear su mercado interno, que asciende a más de 1,3 millones de vehículos en lo que va del año.


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