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title: "Una voz desde el pasado"
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date_published: "2026-10-06T00:06:00-06:00"
date_modified: "2026-10-06T00:11:46-06:00"
tags:
  - "José Narro Robles"
author_name: "José Narro Robles"
category_name: "Opinión"
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category_description: "Columnas y artículos, análisis político y más"
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# Una voz desde el pasado

![José Narro Robles](/download/multimedia.miniatura.a8fa81f56ff36d50.bWluaWF0dXJhLndlYnA%3D.webp)

Recojo casi textualmente una voz del siglo XIX, la de Mariano Otero, que en sus “Consideraciones sobre la situación política y social de la República Mexicana en el año de 1847”, dejó un mensaje muy duro y de asombrosa actualidad. Es tiempo de que nuestra sociedad reaccione y cambie. Urge que los políticos con responsabilidad en los distintos niveles de gobierno, en los Congresos federal y estatales y en los partidos políticos dejen su egoísmo y pequeñez. Siguen los dichos de Otero.

“Una nación no es otra cosa que una gran familia, y para que esta sea fuerte y poderosa, es necesario que todos sus individuos estén íntimamente unidos con los vínculos del interés y de los demás (sentimientos) del corazón. En México no es posible esa unión, y basta para convencerse de ello, echar una rápida ojeada sobre las diversas clases que componen esta desgraciada sociedad”.

“Mientras el fanatismo, la ignorancia y la holgazanería sigan siendo la base de nuestra educación, y mientras no tengamos un gobierno verdaderamente ilustrado y enérgico, que haga todas las mejoras que necesita esta sociedad para sus adelantos, el pueblo mexicano, aunque pisando el oro y la plata, será un pueblo débil y desgraciado, y seguirá presentando al mundo el despreciable espectáculo de un mendigo extenuado por la miseria y el hambre….habitando en un hermoso palacio lleno de…toda clase de riquezas”.

“Por otra parte, en los infinitos gobiernos que se han sucedido durante (muchos años), los hombres de todos los partidos que han figurado en ellos se han puesto en evidencia por sus torpezas o por sus maldades. El pueblo se ha acostumbrado a no respetar a sus autoridades, porque en vez de hallar en ellas el ejemplo del saber y de las virtudes, no ha encontrado sino vicios y debilidades. Esto ha dado por resultado que todos los hombres se odien o se desprecien, y que no haya uno solo de todos ellos que inspire la confianza general, porque en nuestras interminables cuestiones domésticas todos ellos se han manchado más o menos, y han perdido el poco prestigio que tenían, algunos por sus maldades y todos por su completa incapacidad para dirigir los negocios públicos”.

“Pero si como lo tenemos mucho, nada hemos aprendido de (las duras lecciones) que hemos recibido; si hemos de seguir en todo como antes; si han de seguir prevaleciendo los ruines intereses de particulares o corporaciones sobre los verdaderos intereses del país… si el gobierno ha de continuar tratando únicamente de pasar como pueda el día de hoy, sin pensar jamás en el de mañana; si la administración de justicia ha de caminar como hasta aquí, y los criminales han de seguir paseándose triunfantes en la sociedad; si la industria y el comercio, en lugar de ser protegidos, han de seguir siendo castigados con pesados e injustos (impuestos) para mantener a la multitud de holgazanes que quieren vivir sin trabajar; si la deuda pública, en vez de recibir un arreglo que la convierta en un elemento de orden y prosperidad, ha de seguir en el caos en que hoy se halla para para satisfacer la codicia de avaros y miserables especuladores; entonces será necesario que los mexicanos sensatos se convenzan de una verdad muy triste”.

“Todo está explicado en estas breves palabras: en México no hay ni ha podido haber eso que se llama espíritu nacional, porque no hay Nación. En efecto… una nación no puede llamarse tal, sino cuando tiene en sí misma todos los elementos para hacer su felicidad y bienestar en el interior, y ser respetada en el exterior”.

Exrector de la UNAM. @JoseNarroR

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